Desde el pasado 28 de febrero, luego de que Estados Unidos decidiera bloquear el ingreso marítimo a esta zona, la gasolina comenzó a subir de precio. Como respuesta a esto, Irán también tomó represalias y la zona se ha convertido en un campo estratégico en la disputa. Desde entonces, sobre todo en Estados Unidos y Europa, los precios por galón de gasolina o diésel se han duplicado o triplicado, generando cautela y expectativa sobre una posible inflación.
Si quieres conocer más a fondo los impactos económicos, dale play al último episodio de Un Cafecito con 2 de info:
Y es que lo que sucede en este canal marítimo entre Irán y Omán no se queda en los impactos de la guerra en el Medio Oriente, además está golpeando el costo de vida en el mundo, genera volatilidad en las bolsas de valores y hasta genera perspectivas de cautela en los Bancos centrales y en los inversionistas.
¿Y por qué es tan importante? Pues porque allí se comercializa y circula cerca del 20% del petróleo mundial y una parte clave del gas natural que abastece a Asia, Europa, Oceanía, y Estados Unidos.
El estrecho de Ormuz tiene apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, eso facilita su bloqueo y control. Por allí circula una quinta parte del petróleo que consume el mundo.
El impacto más inmediato es visible en los precios de la gasolina. Desde hace mucho tiempo el barril de petróleo Brent no superaba los 100 dólares. A corte del 5 de mayo, este alcanzó los 109.84 USD y la referencia WTI se acercó a los 104 USD. En Estados Unidos, la gasolina ha subido hasta 37% desde el inicio de la escalada. Por su parte, en España aumentó en un 41% y el diésel en un 67%, en cuestión de semanas.
En Latinoamérica el golpe ha sido amortiguado, ya que el valor del galón en la región se relaciona con subsidios, regulaciones, demanda y depósitos locales. Sin embargo, sí se ha encarecido proporcionalmente.
Cuando sube el petróleo, sube la gasolina e, indirectamente, aumenta el costo de alimentos, transporte y la industria en general.
Ahora, en el mundo inversionista el petróleo es un commoditie que funciona como un termómetro y, cuando este se calienta, los inversionistas y los bancos centrales entran en modo vigilancia. Un ejemplo ha sido las últimas semanas en Wall Street, donde los activos de consumo, industriales y automotrices ya muestran señales de presión. En cambio, tecnología y defensa han mejorado sus proyecciones.
Si el conflicto se prolonga, ¿qué podría pasar en el mundo? Las perspectivas iniciales que se tenían sobre los niveles de inflación, las tasas de referencia y el crecimiento económico, podrían variar.
En el último capítulo de Un cafecito con 2 de info analizamos cómo la volatilidad de este insumo, generada por el conflicto, podría mover los mercados e impactar tu bolsillo.
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